Calas escondidas de la Costa del Sol para escapar de las playas masificadas
Con más de 120 playas repartidas a lo largo de sus 161 kilómetros de costa, la provincia de Málaga esconde también pequeñas calas menos conocidas, ideales para quienes buscan alejarse del bullicio de las playas más masificadas.
Las Viborillas, una cala entre acantilados
En Benalmádena, la cala de las Viborillas apenas alcanza los 100 metros de longitud, pero su peculiar estampa, rodeada de acantilados y vegetación, la convierte en uno de los rincones más singulares de esta zona de la costa, muy distinta a las grandes playas urbanas de la provincia.
Cabopino, naturaleza a las puertas de Marbella
A solo 13 kilómetros del centro de Marbella, la playa de Cabopino ofrece un entorno salvaje y natural, rodeado de un pequeño sistema de dunas que la diferencia notablemente del perfil más urbano de otras playas marbellíes.
Por qué merece la pena buscar estas calas
Estas playas más pequeñas y menos accesibles suelen quedar al margen de las grandes rutas turísticas, lo que permite disfrutar de un ambiente más tranquilo incluso en los meses de mayor afluencia en la costa malagueña.
Ten en cuenta los accesos
A diferencia de las grandes playas urbanas, muchas de estas calas cuentan con accesos más limitados o menos servicios, por lo que conviene planificar bien la visita, especialmente si se viaja con niños pequeños o se necesita algún tipo de asistencia específica.
Una costa con mucha más variedad de la que parece
Más allá de la imagen más conocida de la Costa del Sol, estas calas demuestran que la provincia de Málaga ofrece una variedad de paisajes costeros mucho más amplia de lo que sugiere su fama de destino de playas masificadas, con opciones para todos los gustos a lo largo de todo su litoral.


